
Vals
Noche en el Eje
Un vals para el Eje Cafetero: la luna sobre los cafetales, tres tiempos por compás y nadie con prisa.
La historia detrás
Aquí no hay trama y no le hace falta. Es un vals, así que gira en vez de caminar, y lo que gira es un lugar: la luna derramada sobre el Eje Cafetero, las montañas dormidas bajo los luceros, Manizales y Pereira y Armenia dichas en voz alta, y dos personas yendo despacio en tres por cuatro. El café está en la letra como olor y no como adorno. Termina con la noche despidiéndose y el vals todavía sonando, que es como debe terminar un vals.
Letra
La luna se derrama sobre el Eje Cafetero y el viento susurra un vals entre el cafetal las montañas duermen bajo un manto de luceros y el tango se despierta en la noche inmortal Giramos despacito, tu mano entre la mía como giran los astros en el cielo estrellado el bandoneón suspira una dulce melodía y el café nos perfuma el amor enamorado Noche en el Eje, noche de valses y estrellas donde el tiempo se detiene al compás de tres por cuatro Eje Cafetero, tierra de montañas bellas en tus noches el tango se vuelve eterno canto Entre Manizales, Pereira y Armenia duermen los cafetos bajo el cielo plateado y nosotros bailamos en perfecta armonía un vals que la luna para siempre ha guardado Noche en el Eje, noche de valses y estrellas donde el tiempo se detiene al compás de tres por cuatro Eje Cafetero, tierra de montañas bellas en tus noches el tango se vuelve eterno canto La noche se despide, pero el vals sigue sonando en el corazón del Eje, por siempre suspirando