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Milonga

La Cucharita

Publicado 22 de agosto de 20263:48TangoNova Entertainment

Una cucharita de porcelana cruza el mundo sin un rasguño, y la derrota un temblor en Manizales.

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La historia detrás

Una cucharita de porcelana comprada en un pueblito alemán cruza un océano, Texas, veinte años de mudanzas y cien fronteras sin una sola astilla, y entonces un temblor en Manizales la baja de la repisa. El chiste y el dolor son lo mismo: todo lo demás en la vitrina quedó entero. Es una milonga campera, la forma que cuenta caminando, y el último verso decide que la cucharita salió barata para lo que esa noche pudo costar.

Letra

La compré en un pueblito de Alemania, ni el nombre recuerdo una taza de porcelana con la forma de una flor y dormida entre sus pétalos, tan blanca y tan pequeña su cucharita de loza, más frágil que mi corazón Cruzó el mar en una caja, cruzó Texas entera cruzó el país en camiones y aviones sin piedad veinte años de mudanzas, veinte años de fronteras y la muy valiente nunca, nunca, nunca se quebró Ay, mi cucharita, tan chiquita y tan viajera de porcelana pura y de coraje de metal cruzaste el mundo entero sin un solo rasguñito y te vino a derrotar un temblorcito Aquella noche tembló la tierra y todo Manizales lloró se cayeron las paredes, la calle entera se quebró mis vecinos perdieron tanto, que no me alcanza el corazón y en mi casa, ni una grieta, ni un vidrio, ni un rincón Mi vitrina es puro espejo, puro vidrio, pura calma cien tacitas temblorosas y ninguna se cayó la flor quedó completa, sonriendo en su repisa y hasta el piso, solo el piso, la cucharita rodó Ay, mi cucharita, tan chiquita y tan viajera de porcelana pura y de coraje de metal cruzaste el mundo entero sin un solo rasguñito y te vino a derrotar un temblorcito Dicen que Dios cobra caro, pero a mí me cobró barato me pidió una cucharita y me dejó todo intacto así que guardo los pedazos como se guarda un tesoro porque nunca ha habido en el mundo cuchara que valga tanto oro Ay, mi cucharita, no te voy a reemplazar tu lugar dentro de la flor nadie lo va a ocupar que la vida es un milagro con su humor y su compás y a veces el precio de una bendición es un pedacito nada más Y cada vez que tomo café, sonrío un ratito por la más valiente de las viajeras: mi cucharita